sábado, 21 de febrero de 2009

LA BELLA HISTORIA DE LA MILENARIA CIUDAD DE CEUTA


Este es el relato de una bella historia de amor, entre un pueblo, su tierra y su país, que a través de los años y a pesar de los diferentes gobiernos, razas y naciones que lo gobernaron, nunca abandono el amor a su madre patria.

Parece mentira que un pedacito de tierra tan pequeño (19 km2) después de haber sufrido tantos avatares, ataques e intentos de conquista, haya sobrevivido a todos los contratiempos fiel a sus raíces. Estamos hablando de Ceuta, aunque también se llamo Exilissa, Abyla, Heptadelfos, Septenfraters, Septa y hoy Ceuta, su nombre deriva de siete, los siete montículos sobre los cuales esta construida, se encuentra en el Norte de África, pero sin renunciar a su raíz africana, parece que el istmo quiere desprenderse de la península y navega hacia el otro lado de la orilla junto a su patria. Ya él celebre poeta ceuti Luis López de Anglada la describió en unos de sus maravillosos versos como ...una niña que bajó a la playa y se fue a la madre de la mano.

Según Correa de Franca historiador, autor de “Historia de Ceuta” manuscrita hacia 1750 aquí cuenta que Ceuta fue fundada por los descendientes de Noé, 203 años después que sucediera el Diluvio.

Aunque de lo que si tenemos a ciencia cierta conocimientos es de su dominación por los babilonios de Nabucodonosor, fenicios, punicos, griegos, romanos, cartagineses, bizantinos, godos y árabes. Quinientos años antes de Jesucristo, el general cartaginés Hamilcar salio desde Ceuta para la conquista de la península ibérica, en el 423 fue arrasada por los vándalos con Genserico al frente de sus huestes, estamos hablando a mediados del siglo V en el 616 Sisebuto la incorpora a sus dominios. El rey visigodo Flavio Suintilla la convirtió en capital de la Hispania Transfretana. Fue tomada por el emperador Justiniano el ultimo gran emperador romano y a principio del siglo VIII fue ocupada por los godos, en cuyas manos se encontraba cuando el aluvión árabe llega desde Oriente hasta las costas africanas del Océano Atlántico. Tras la dominación árabe, fue reconquistada por el Rey Juan I de Portugal.

Bien, hemos visto como, por esta bendita tierra, han pasado a través de sus mas de 2.500 años de historia, muchos pueblos y naciones y todas las dominaciones de los diversos pueblos sobre la ciudad se originen desde Iberia, nunca desde el interior africano.

Retomando la historia hay que hacer una notable explicación, dar datos y hechos históricos para callar bocas que desde hace tiempo desde el vecino país de Marruecos reivindican su soberanía.

En el 711 la ocupan los beréberes musulmanes que tras la traición del legendario Conde D. Julián, habían de dominar la Península Ibérica setecientos años. Cuando la invasión se produce no había en el norte de África, llamada desde Túnez al Atlántico, "Mogreb", una unidad nacional, pues, concretándonos a Marruecos tuvo su origen en la fundación de la ciudad de este nombre, actualmente Marrakech en el año 1.063 (Espasa, página 353, Tomo 33). El reino no se consolidaría hasta siglos después, "justamente durante el reinado de Mulay Ismail (1672 a 1729), tercer rey de la dinastía alauita, puestos que todas las siguientes dinastías: Edrisita, Almoravide, Almohade, Uatasí y Saadía, no habían conseguido unir a los diferentes reinos en que estaba dividido el N. de África".
De esto se deduce que Marruecos nunca dominó nuestra Ciudad, puesto que como veremos más adelante cuando el vecino País surge como Reino indiviso Ceuta era ya española. Durante la dominación musulmana, Ceuta perteneció durante un siglo aproximadamente al Califato de Córdoba, cuando los Omeyas se separaron de Bagdad.
Fue el 14 de Agosto de 1.415, cuando D. Juan I de Portugal la reconquista para la cristiandad. Nombró como primer gobernador a D. Pedro de Meneses. Portuguesa fue hasta que los dos reinos ibéricos se unieron bajo el cetro de Felipe II el 30 de Septiembre de 1.580. Españolizada en este momento, su suelo se puebla de andaluces que pronto estaban en mayoría patentizada cuando en el 1.640, Portugal se separó definitivamente de España. En este momento, los ceutíes deciden unánimemente seguir siendo españoles. Esta unánime voluntad hace que el Rey Felipe IV le conceda los títulos que hoy posee y que son los de: "Siempre Noble, Leal y Fidelísima Ciudad", determinados por el articulo 7º de las Ordenanzas Municipales. Incorporada de pleno a la historia nacional, los ceutíes mantienen un sincero agradecimiento a Portugal, pues, gracias a ellos, se cuenta con el Pendón Real, con la imagen de nuestra Patrona Santa María de África, enviada desde Lisboa por Enrique el Navegante en 1.420, y con la opción que dieron a nuestros mayores de ser españoles. Así también conservamos gran parte del escudo de Portugal y los colores de nuestra arlequinada bandera, blanca y negra como la bandera lisboeta.
¿Quién me puede decir que esto no es una bella historia de amor? Pues esta es la historia de la Siempre Noble, Leal y Fidelísima Ciudad, donde entre sus habitantes hay hindúes, judíos, musulmanes y cristianos, viviendo en autentica armonía, dando ejemplo al mundo de convivencia, varias razas, varias religiones, pero todos unidos bajo la misma bandera, mirando siempre con nostalgia hacia la otra orilla del Estrecho de Gibraltar, con la cabeza bien alta, donde el viento de levante nos arremolina el pelo y el aire de poniente refresca la mirada. Ceuta la Perla del Mediterráneo la Bella Desconocida, la que como canta su himno ...Ceuta, mi ciudad querida, la siempre noble y leal, cuantos a tus playas llegan, encuentran aquí su hogar...

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